La nueva Nissan Pathfinder incorpora una cámara trasera que facilita las maniobras de estacionamiento. Para comunicar este diferencial, distribuyeron en la vía pública, bicicletas y carros de supermercado, estratégicamente ubicados detrás de algunos vehículos, con la siguiente leyenda:
En el centro de Glasgow, una acción de guerrilla para anunciar el lanzamiento de una nueva radio de rock.
La disciplina de Air Guitar consiste en simular los movimientos de un experto guitarrista….. sin guitarra, de ahí la invitación a tomar gratis una de estas guitarras etereas.
Para promover el inicio de la cuarta temporada de la serie Doctor House, el marketing de guerrilla tomó las calles portuguesas y aplicó barbijos a distintos monumentos y curitas a paredes “lastimadas”.
Philips lanzó una nueva afeitadora con una inusual campaña de marketing de guerrilla en las calles de Sao Paulo, Brasil. Un duelo de gigantes. Una réplica de la afeitadora, corriendo desaforadamente a una réplica de barba. La campaña consistió en varias piezas siendo las de la corrida en la calle y la espera en el aeropuerto, tal vez las más logradas y viralizadas de la campaña.
Hace poco tiempo, en dos lugares distintos, se realizaron dos acciones, curiosamente ambas con el objetivo de conseguir donaciones para campañas de bien público u ONG’s, que utilizaron de manera creativa el recurso de las raspaditas, habituales vehículos de loterías y premios diversos. Definitivamente, campañas de muy bajo costo y gran impacto.
La primera, en Canadá, donde la Asociación canadiense de salud mental, regó con raspaditas distintos ámbitos públicos. Los cartones, con el sugestivo título de “1 en 5″, simulaban promesas de premios.
La segunda, de Amnesty International procurando obtener donaciones. 5000 raspaditas diseminadas con imágenes de un preso detrás de barrotes. Al rasparlos, el preso quedaba liberado y se leía la frase:Una sola moneda puede tener un gran efecto, si la utiliza sabiamente “.