CNN y Mauro Viale, dos potencias se saludan
Cuando la CNN registraba en las arenas de Kuwait, a soldados iraquÃes rindiéndose frente a las cámaras de los reporteros, batallones de estudiantes de comunicación en el mundo repetÃan esta anécdota como un mantra. La fuerte presencia alegórica de las cámaras de CNN –sin contar el poder desplegado para unificar el discurso de las imágenes que se permitÃan mostrar alrededor del mundo, el poder de influenciar audiencias y el de actuar de manera simbiótica con algunas decisiones polÃticas, llamado desde entonces Efecto CNN-, significó la entronización de este canal de noticias y su entrada al anecdotario de los momentos impactantes en la historia de los mass media.
En Argentina, sin llegar a la impronta CNN, Mauro Viale hizo escuela, cobijando algunas de las más escabrosas detenciones policiales en vivo y en directo. No fueron pocos los delincuentes que fueron al programa con el fin de contar su historia y entregarse a las fuerzas policiales. Se decÃa en el canal que instalarÃan una comisarÃa para atender tanto servicio público. Algunos dicen que fueron más los delincuentes a secas, sin detención de por medio, los que pasaron por el programa, pero ese ya es otro tema.
Salvando las distancias, -uno excesivo, histórico, el otro de cabotaje, anecdótico-, los dos momentos refieren con crudeza a la importancia que tiene la TV en la vida de las personas, el espacio ganado por la imagen televisada en la cotidianeidad de millones. Cuando aparecen estas secuencias, el medio se nos presenta de manera abrupta, reclamando con la crudeza del “nuevo usoâ€, una “nueva†atención. Estamos acá, somos ésto, podemos aquello, desestabilizamos aquello otro. Algo asà parece decir la imagen del iraqui levantando las manos ante el ojo ciego bien abierto de las cámaras, o la Garza Sosa, descargando su conciencia en canal 9 después de descorazonarse con el Gordo Valor.
Para sumar un nuevo capÃtulo, uno de los espacios más glocales del escenario de los nuevos medios, se suma de manera sugestiva. El pasado 15 de febrero, Marcelo Gaspar Chiapetta, alias Ener, uno de los presuntos implicados en el asesinato de Luis Mitre, uno de los dueños del diario La Nación, dejaba sus comentarios en el blog del periodista DarÃo Gallo, que además de tener su Bloc de Periodista, es editor ejecutivo de la revista Noticias. En el blog de Gallo, el presunto asesino discutió hasta llegar a la amenaza, intentando desautorizar a Noticias por su cobertura del caso. Los post de Gallo, revelando detalles de los contactos que tuvo con Chiapetta, y sus intentos por obtener declaraciones de quién era hasta el momento el principal sospechoso, desplazaron la tensión de la historia. De la materia escrita, inamovible, impresa en offset de la revista, a la discusión casi a viva voz de teclado del blog, entre periodista, sospechoso y claro, todos nosotros, opinando, descubriendo, metiendo púa entre mensaje y mensaje. El blog irrumpe abrupto, como la trompada de Samid a Viale en uno de sus programas más caóticos. El blog abre otro espacio que reclama atención a través de su vasto potencial.
Alguien, por favor, que le avise a Mauro lo que se está perdiendo.












